Nota para Purlos

Dishonored 2

Purlos, voy a mandar esta carta, pero si la estás leyendo, es que tienes el cerebro de una mula. No prestaste atención a lo que te dije. Te empeñaste en venir a Karnaca igualmente, ¡pues muy bien! Pero no nos vas a encontrar ni a Camina ni a mí aquí porque, en cuanto consigamos el dinero, nos iremos.

Dices que has vivido aquí la mayor parte de tu vida, así que conoces el sitio. Y yo te digo que te equivocas; no tienes ni idea. La ciudad ha cambiado. Cuando el hijo del duque asumió el poder hace unos años, todo se echó a perder. Al principio, solo era un poco de desorganización. Nuevos impuestos y tarifas, algunas partes de la ciudad que se patrullaban mucho y algunos barrios en los que no se veía a nadie de la Guardia mayor.

Luego las cosas se pusieron desagradables. Cadáveres en los callejones, la banda de la Jauría saliéndose de madre y el problema de las moscas de la sangre era peor que nunca. ¿Y qué es lo que hizo el duque? Tomó medidas enérgicas, así que ahora la Guardia mayor rodea a la gente en la calle y la mata de una paliza. Cualquiera que no les caiga bien, cualquiera que no reconozcan.

¡Te dije que no vinieras a Karnaca! Buena suerte, pero no puedes decir que no te avisé.

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