Este lugar apestaba al Forastero. Desde nuestros barridos de Rudshore, el barrio anegado, no había visto semejante blasfemia.
El decano Marcus ha hecho un inventario de todas las pruebas de herejía recogidas. Una serie de libros cuestionables, varios tarros que contenían cabezas y vísceras de animales y un santuario dedicado a la magia negra.
Me he quedado atrás para estudiar unas cuantas cosas más. Incluso se me ha pasado por la cabeza pasar aquí la noche. Es una idea desconcertante, pero podría resultar útil para recordarme lo que la Abadía de Quídam representa y el sacrosanto deber que hemos asumido, como decanos.
--Decano Warren