Los nuevos dispositivos de seguridad ya están plenamente operativos. El personal de la prisión debe informar diariamente para realizar los ajustes necesarios o correrá el riesgo de sufrir graves lesiones. Algunos empleados están autorizados a sustituir los depósitos de aceite de ballena de los generadores. Solo los técnicos cualificados tienen permiso para efectuar cambios en las cajas de control. Cualquier manipulación no autorizada es una ofensa castigable.