Siguen las dificultades en la cantera norte de Shindaerey

Death of the Outsider

Debido a los informes preocupantes, se ha interrumpido otra vez las actividades mineras en la cantera norte de Shindaerey, ya que muchos de los que trabajan ahí se quejan de alucinaciones visuales y auditivas inquietantes. Estas varían desde casos aparentemente inocuos de pérdida de equipo a la desaparición y reaparición al cabo de unas horas de grandes secciones de la mina. La naturaleza generalizada de estas alucinaciones colectivas ha hecho difícil que la compañía minera de Shindaerey hiciera caso omiso de ellas.

Además, se han extendido los rumores sobre “mofetas” —en la jerga de los mineros, la falta de aire respirable causada por los gases subterráneos—, lo cual ha acarreado varias amenazas de huelga general por parte de los obreros de la compañía, además de la creciente escasez de mano de obra, ya que muchos mineros han optado por irse del problemático sitio.

“Las acusaciones de malas condiciones laborales, especialmente de la falta de una ventilación adecuada, son completamente infundadas y muy perjudiciales para nuestras actividades”, nos ha dicho Berenice Castiglia, una representante de la compañía minera de Shindaerey cuando le hemos pedido que comente el asunto.

“Estamos comprometidos con la seguridad y la salud de nuestros trabajadores y hemos tomado las medidas necesarias para cerciorarnos de que los afectados por dolores de cabeza, pérdida de memoria y alucinaciones tengan acceso a la ayuda y el tratamiento adecuados”.

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