Sobre el alfabeto antiguo y la Cámara Ritual

Death of the Outsider

La topografía del Vacío necesita que la realidad le suministre el material básico que reflejar. Sin embargo, hay un lugar que no tiene referente en nuestro mundo, aunque sé que el Vacío ve nuestros corazones.

Mis compañeros la llaman la Cámara Ritual. Algunos dicen que es una cuna; otros, una tumba. El Forastero reside allí. Es sacrilegio incluso acercarse a la puerta de ese lugar, y hasta el mismísimo Vacío lo mantiene cerrado a los ojos de los vivos. La Cámara Ritual existe fuera del tiempo. Entrar sería tan fútil como prohibido.

Son ideas para otra época. Mi investigación de este alfabeto antiguo continúa. Restos de sus cualidades fonéticas se conservan en nuestros escritos más antiguos. El idioma tiene más diptongos de lo normal y depende de la diferencia de tono para reflejar el significado. “Ch”, “th”, “sh”...

Estos símbolos... Sé que la propia naturaleza del Vacío los atraviesa. Pero, ¿es una lengua muerta o de los muertos? Quizás ese podría ser el título de mi próxima monografía...

Transcripción

La topografía del Vacío necesita que la realidad le suministre el material básico que reflejar. Sin embargo, hay un lugar que no tiene referente en nuestro mundo, aunque sé que el Vacío ve nuestros corazones.

Mis compañeros la llaman la Cámara Ritual. Algunos dicen que es una cuna; otros, una tumba. El Forastero reside allí.

Es sacrilegio incluso acercarse a la puerta de ese lugar, y hasta el mismísimo Vacío lo mantiene cerrado a los ojos de los vivos. La Cámara Ritual existe fuera del tiempo. Entrar sería tan fútil como prohibido.

Son ideas para otra época. Mi investigación de este alfabeto antiguo continúa. Restos de sus cualidades fonéticas se conservan en nuestros escritos más antiguos.

El idioma tiene más diptongos de lo normal y depende de la diferencia de tono para reflejar el significado. “Ch”, “th”, “sh”...

Estos símbolos... Sé que la propia naturaleza del Vacío los atraviesa. Pero, ¿es una lengua muerta o de los muertos\? Quizás ese podría ser el título de mi próxima monografía...