Sr. Rothwild:
Entiendo su necesidad de mantener operaciones fluidas y agradezco que haya donado un espacio para llevar a cabo la investigación de la Academia sobre las bestias, pero me incomoda que mi anexo esté situado en una cámara frigorífica. Aunque la naturaleza tyviana de esta sala me recuerda a mi hogar, también supone un mayor reto para mi investigación, y puedo asegurarle que el potencial de mi trabajo supera con creces la importancia de toda la carne y el aceite de ballena que pueda encontrar. Ruego me proporcione un espacio más adecuado, más cerca de la ballena, en el que pueda concentrarme y continuar mi marcha hacia el futuro.
-Anton Sokolov