Cuando Delilah murió asesinada a manos de Daud, el aquelarre se dispersó. La magia fluía desde la marca de la mano de Delilah, y sin ella no existía.
Me asenté en Karnaca e inicié una nueva vida. Entonces la oí susurrar desde el Vacío. Me guio hacia el duque, que oía los mismos susurros.
Juntos, nos esforzamos por traer a Delilah de regreso al mundo y cambiar el imperio desde la casa de Aramis Stilton.
A lo largo de las islas, los que estuvimos con ella en Brigmore y antes volvimos a sentir el fuego, el regreso de la magia. Otros se unieron. Nuevas caras, sangre nueva.
Ahora Delilah controla Dunwall y nos hemos lanzado a corromper la orden del oráculo. Los decanos se dejan guiar por sus hermanas profetas, y pronto influiremos en sus sueños y visiones.