Última entrada del diario de un marinero

Dishonored 2

Decimoquinto día

Nací en Dunwall; y pensé que también moriría aquí. Pero debo encontrar un nuevo hogar. Me da lo mismo quién dirija el imperio. Euhorn, hace tiempo; su nieta, lady Emily; esta nueva Delilah; quien sea. Ninguno de ellos será como Jessamine. Ella tenía algo especial.
En fin, yo me quedaría, pero Dunwall se ha echado a perder y aquí ya no hay nada para un viejo marinero. Me acabarán matando en la calle, por unas monedas para comprar una cerveza. Solo me pesa una cosa: no volver a ver nunca mi sala secreta. He estado trabajando en ella desde que era un jovenzuelo. Es mi santuario. Con cosillas que encontré aquí y allá. Mis tallas en hueso de ballena; toda una colección. Pero no me puedo llevar toda una habitación conmigo, ¿no?
Bueno, no soy tan viejo como para no poder empezar un nuevo santuario dondequiera que acabe. Quizás en Tyvia.

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